Todo hombre necesita La salvación que solo se encuentra en la persona de Jesucristo, la Primera carta de San Juan en el capitulo 5:19 nos dice “Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero esta bajo el poder del maligno. En esta declaración Juan dice que “somos de Dios”, y es importante entender que llegamos a Dios Padre a través de su Hijo Jesucristo (San Juan 14:6) “Nadie llega al Padre sino por mi.”. Si no reconocemos a Jesucristo como el Señor de nuestra vida, somos del mundo, ese mismo mundo que esta bajo el poder del maligno. Que horrible estar atado a una fuerza oscura, cuando podemos vivir libre bajo la luz de Jesucristo. Necesitamos salvación porque todos somos pecadores, (1 Juan 1:8) “Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros; pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios hará lo justo: nos perdonara nuestros pecados y nos limpiara de toda maldad.”1. Necesitamos salvación de la Muerte Eterna: (Romanos 6:23) “El pago del pecado es la muerte.A) Vemos la acción del pecado en el mundo, a través de las guerras, pobreza, suicidios, enfermedades, vicios, abortos, etc.B) Vemos las causas del pecado en el hombre a través de su odio, orgullo, envidia, egoísmo, falta de fe, el adulterio, el chisme, las inmoralidades sexuales, la codicia ambición de dominio y poder. (Mc. 7:21-23)C) Vemos que el hombre va por caminos errados: Confiando en la brujería, astrología, los horóscopos, espiritismo, ciencias ocultas, magia, etc., tratando de encontrase a si mismo y la felicidad, se aparta de Dios que es la única verdad.D) Vemos que el hombre ha querido dar su propias soluciones: Con falsas filosofías, humanismo sin Dios, materialismo, control mental, meditación trascendental, etc., queriendo así quitar su angustia, ansiedad, temor, depresion, aislamiento, soledad etc., que experimenta, sin obtener ningún resultado positivo, porque el hombre no puede salvar su propia alma ni alcanzar su salvación eterna, muy bien lo dijo Jesús, (San Juan 15:5) “El que permanece unido a mi, y yo unido a el, da mucho fruto; pues sin mi no puede hacer nada.”2. Dios hizo al mundo para ser un lugar de paz, de justicia, y felicidad. Un lugar en el cual El va a reinar, (Is.2:2-5)3. La Buena Noticia:A) En Jesús no solo esta la salvación, El es la salvación (Is.12:1-2) “Dios es quién me salva; tengo confianza, no temo. El Señor es mi refugio y mi fuerza, el es mi salvador.” Aun cuando se haya enojado Dios contra nosotros a causa de nuestros pecados, no hemos de cesar por eso en nuestras alabanzas y acciones de gracias a El. Por medio de Jesucristo, la raíz de Isai, la indignación de Dios contra la humanidad ha sido apartada (2 cor. 5:19). Y a los que Dios reconcilia consigo mismo, también los consuela. Dios lleva, a veces, a los suyos al desierto para hablarles al corazón (Óseas 2:14). No solo es el salvador, sino es mi salvación, en quien esto seguro. Tendremos trabajo que hacer y tentaciones que resistir, pero podemos depender de el y darle gracias, pues “el da cánticos en la noche” (Job 35:10).B) Su mismo nombre significa su misión, (Mt. 1:21) “Maria tendrá un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Se llamara así porque salvara a su pueblo de sus pecados.” Este nombre Jesús en hebreo es (Yeoshuah) es el mismo nombre que Josué, al cambiar solo la terminación, para acomodarla a la lengua griega. Cristo es nuestro Josué y es a la vez el capitán de nuestra salvación y el Sumo Sacerdote de nuestra profesión, y en ambas cosas, nuestro Salvador es un Josué que viene en lugar de Moisés, y hace por nosotros lo que la ley no podía, puesto que era débil. Josué se llamaba ante Óseas, pero Moisés le cambio el nombre (Nm.13:6), al cambiar el perfecto en imperfecto al prefijarle la silaba ya, que es también la 1ra silaba del nombre de Dios (Yahvé) o (Yahweh) salva así se insinuaba que el Mesías que había de llevar este nombre, seria Dios; por tanto, puede salvar completamente (Hebreos 7:25). Aquellos a quienes Jesús salva, los salva de sus pecados: de la culpabilidad del pecado por medio de la obra de su Cruz; del dominio del pecado, por medio del Espiritu de su gracia. Y, al salvarlos del pecado los salvo de la ira venidera, de la maldición segura y de toda miseria de esta vida y de la ultratumba. Quienes dejan sus pecados con arrepentimiento y se entregan a Jesús el Cristo, por fe como pueblo suyo, entran en la esfera del Salvador y de la gran salvación que El ha llevado a cabo.C). No hay Salvación en ningún otro (Hechos 4:12). Valiente defensa hace Pedro, no de si mismo, sino del nombre y del honor de su Maestro.4. Esta defensa fue dictada por el Espíritu Santo (v.8), como había prometido Jesús a sus fieles abogados, llamados a presentar defensa ante los tribunales (v. Mr. 13:11).5. Ante quienes fue presentada esta defensa: Pedro se dirige a los jueces, los gobernantes y los ancianos. La maldad de los que se hallan en puestos de poder no le priva de tal poder, pero la consideración del poder que se les ha encomendado debería prevalecer a fin de que abandonasen su maldad.6. Cual es la defensa misma que hace Pedro:A) Que hicieron el milagro de la curación en el nombre de Jesucristo de Nazaret (v.10). Toda la gloria y el honor del milagro realizado se lo atribuye a Jesús. Señala muy bien que fue a “ese Jesús quien ellos crucificaron y a quien Dios resucito de los muertos” (v.10). Esto es lo que explica el “poder” mediante el cual se obro el milagro. El milagro no fue obra de magia ni de poder satánico, sino del poder del resucitado.B) Que solo en el nombre (es decir, por medio de la persona) de Jesús hay salvación, pues eso es lo que significa Jesús (Yahvé Salva). La idea no es que para salvarse sea absolutamente necesario conocer el nombre de Jesús, sino que nadie puede salvarse si no es por medio de la obra de la redención llevada a cabo por Jesús, con el deseo implícito de seguir el método fijado por Dios. La salvación siempre procede de Dios: nosotros podemos destruirnos a nosotros mismos, pero no podemos salvarnos a nosotros mismos. Necesitamos conocer a Jesús como nuestro Señor y más que suficiente Salvador.Oremos:Dios Padre, aquí estoy invocando tu presencia en mi vida, y arrepintiéndome de mis pecados. Quiero hoy confesar a Tu Hijo Jesús, como Salvador de mi vida, para siempre. Amen.Sanación Interior de Nuestro Pasado