San Mateo 25:1-13“El reino de Dios será entonces como diez muchachas que, en una boda, tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio”.La parábola de las diez vírgenes es una bella historia sacada de la costumbre de los judíos en la solemnidades matrimoniales según la cual el novio, acompañado de sus amigos, se dirigía de noche a casa de su novia para tonarla durante la celebración de ciertas ceremonias religiosas, y partir luego ambos y los acompañantes a casa del novio para seguir celebrado y tener el banquete de bodas.1. El novio es, sin duda, Jesucristo, mostrándose aquí en la suprema manifestación de amor a su novia, La Iglesia, después de haberla comprado con su preciosa sangre (Efesios 5:27) a unirla así en matrimonio con El, fruto de un pacto eterno e irrevocable.2. Las vírgenes representan miembros profesantes de la Iglesia, que espera el regreso del Señor.3. La ocupación de estas vírgenes es salir al encuentro del novio, lo cual es una gran dicha y un grave deber.4. La condición necesaria para recibir al novio dignamente es tener las lámparas encendidas cuando venga el novio. La lámpara es usada para alumbra, el creyente tiene que ser luz en todo momento. El aceite representa al Espíritu Santo, que será derramado en aquel tiempo sobre toda carne.En que se diferenciaban entre si estas diez vírgenes. Diez es un numero redondo, indicador de un grupo en si completo: los diez mandamientos, diez era el mínimo requerido te personas para una reunión en la sinagoga y, alo mejor Jesús tenia en mente que el padre de la fe Abraham termino su suplica a Dios en diez justos (Génesis 18:32). De estas diez vírgenes, se nos dice que cinco eran prudentes, sensatas y previsoras, y cinco insensatas, y descuidadas.La estupidez de las vírgenes insensatas se echo de ver en que tomaron sus lámparas, pero no tomaron consigo aceite (v3). Tuvieron el suficiente aceite para lucir durante algún tiempo y aparecer como si de veras esperasen al esposo, pero no llevaban recipiente con las reservas de aceite necesarias para seguir alimentando sus lámparas si el novio se tardaba.A. Hay muchos que llevan en la mano, en el exterior, una lampará de aparente profesión de fe sincera, pero no llevan en el corazón el Espíritu Santo que unge y consagra sus vidas, y cuyo poder es necesario para resistir los embates de la tentación y la seducción del pecado.B. No tenían provisión para después, pues les falto previsión de lo futuro. Tomaron lámparas para el uso presente pero descuidaron el aceite para el futuro. No aprendieron de la hormiga, que recoge en verano para tener en invierno.La prudencia de las vírgenes sensata se echo de ver en que tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Llevaban dentro el manantial del que podían proveerse continuamente hasta que llegase el novio, y mantenían así pura y sincera su profesión de fe. La vasija es el corazón, que ha de estar siempre bien dispuesto y diligentemente guardando sobre toda cosa guardada (Salmo 108:1). Aun existiendo diferencia tenían algo en común, toda se durmieron.De repente hubo un grito que despertó a todas: Y a la medianoche se oyó un grito: ¡Aquí viene el novio salgan a recibirlo! (v6). Aunque Cristo se tarde, sin embargo es segurísimo que vendrá; aunque parezca lento, viene a tiempo. La venida de Cristo puede ser para nosotros a medianoche, cuando estamos durmiendo, pero la sorpresa de su Venida no hará que mengue nuestro gozo, sino que lo aumentará.Termino con la reacción de las vírgenes: Entonces se levantaron, y arreglaron sus lámparas (v7): las abrieron y les pusieron aceite, y se dispusieron a toda prisa para recibir el novio. Inmediatamente las vírgenes insensatas se dan cuenta de que les falta aceite, y les piden a las prudentes: Dennos un poco de su aceite (v8). Cuando en la hora final Dios hace que los hipócritas abran sus ojos a la realidad de su lamentable situación, ya es tarde; no es que Dios niegue su perdón, en la ultima hora, a un pecador sinceramente contrito, sino que el pecador endurecido no esta dispuesto a recibir con fe humilde al don de Dios; es la tristeza del mundo que produce muerte (2 cor.7:10). Las lámparas de los hipócritas duraran en esta vida por algún tiempo, pero al fin se apagaran. Es fácil dejar que otros trabajen duro por vivir una vida santa y hacer lo mejor por la humanidad, y a la ultima hora los insensatos tratar de cosechar sin antes sembrar.Todos estamos llamado a trabaja en la viña del Señor, y estar alerta y vigilando, porque nadie sabe el DIA ni la hora.Oremos:Señor Jesús, que el DIA de tu regreso, yo no sea una persona solamente llamada sino que sea una persona escogida. Porque solo los escogidos entraran al Reino de Dios. Ayúdame a siempre tener mi lámpara llena y encendida. Te lo pido Padre en el nombre de tu hijo Jesucristo.AmenVelad y estar en Alerta